11 diciembre, 2006

Empezaron en Perú

Frida y Fabián se conocen hace hace 5 años. En aquel entonces, solían ser amantes. Luego dejaron de serlo, no se volvieron a ver por un largo tiempo, posteriormente retomaron sus charlas y compartieron cenas, tragos, salidas, escasas pero así se iniciaba otro tipo de relación con su propia frecuencia y que perdura hasta el día de hoy.
Fabián supo Intentar sostener a Frida, hace un año, cuando ella transitaba un momento repleto de oscuridad. Y uso la palabra intentar porque solo lo intentó, claro que él no es culpable de no haber podido hacer demasiadas cosas al respecto pero esto es algo que Frida valora y reconoce como una virtud en él.
Fabián es un hombre de 43 años, oscuro (pero siempre, no por épocas), es cocinero y tiene un pasado antisocial y rebelde mucho más oscuro que él mismo. A veces vende drogas, cuando tiene o consigue, cuando se da. Amante de los excesos.
Frida también es amante de los excesos pero la diferencia entre uno y otro radica en que, el amor por el exceso de Fabián está en la búsqueda de placer constante en cambio, en Frida el exceso es buscado por la necesidad de autodestrucción con la que vive absolutamente, todos los días.
Podemos imaginarnos que los límites no están presentes cuando estos dos sujetos se encuentran y salen.
Había una salida pendiente y se concretó un jueves. Él propuso cenar en un restaurant Peruano y comer un rico ceviche. Frida aceptó con la condición de continuar la noche de gira con él. (no soportaba la idea de bancarse ese jueves sola post-cena y de ahí la condición)
A pesar de sus diversas experiencias con sustancias, fármacos y bebidas varias, Frida aún conservaba su virginidad con relación a la Coca.
Comieron ceviche y estaba exquisito, aunque demasiado picante y eso provocó que sean pedidas muchas cervezas como para bajar el picor peruano con el que se habían deleitado. Luego, se tomaron un taxi y fueron a un bar que prometía excelente coctelería (perdición para Frida) y punto de encuentro con otras personas. Se tomaron unos tragos, conversaron y llegaron algunos desconocidos amigables para Frida, compañeros de ruta para Fabián. Y la noche comenzó y la gente parece estar divertiéndose cuando uno mira ese escenario nocturno pero dentro de la cabeza de Frida solo se repetía la idea de cómo hacerse más mierda dado lo insoportable que se le hace la vida misma y Fabián, ya empezaba a necesitar nariguetearse. Hablaron de la Coca y ella le pidió romper su virginidad. Así fue. Él la acompañó al baño de señoritas y le explicó paso a paso cada tarea y ahí nomás debutó la linda Frida. Él estaba ajeno a los pensamientos de ella, como suelen estarlo todos lo que la rodean, y ella pidió más y más, y la convidaron más, y le ofrecieron más y se metió tanto más que se hicieron las 10 de la mañana y pedía a gritos "El último".
A partir de ahora Frida tiene un nuevo sentido para hacer de su autodestrucción una meta más alcanzable. Fabián tiene una amiga más con quien entablar duras charlas hasta altas horas del día.
El sábado Frida compró $100 de Coca, se los vendió Fabián. "Y va con yapa porque es un gesto de mi parte hacia con vos", le dijo cuando se la dio. Se tomaron una cerveza, ella pagó su Coca, él le invitó la cerveza y al terminarla, cada uno se fue por su camino porque les esperaba un sábado distinto.
Y ahora ella deberá probar si al fin encontró eso con lo cual terminar-se.
Creo que la pasaron bien, eso no me lo contaron aún así, los entiendo.

(Foto de "La Rica Vicky", el boliche Peruano)

1 comentario:

Jean Pierre dijo...

Me gusto el relato. La forma en que esta escrito me entretiene mucho y me hace pensar. saludos