22 enero, 2007

Inevitables (?)

Hacia fin de año, pongamos diciembre de 2006, no llegó el balance. No me gusta hacer balances pero a veces, llegan a uno por circunstancias ajenas. Quizás por alguna charla en ronda de amigos o por algún momento contemplativo en una hamaca paraguaya. Pero no. No hubo balance.
Llegó fin de año y no se me dio por pensar en las cosas que tengo, que quiero tener, y que ya no tengo más. Sí, tuve mis 10 minutos meláncolicos posteriores al brindis de las 12 en los que uno se acuerda de quien estaba en "otros años nuevos" y demás, pero fueron 10 minutos y, ni si quiera acaparó mis pensamientos al punto de continuar pensando sobre eso en otro momento.
Tampoco sentí el cambio. Ese gran cambio que la gente siente cuando cambia el calendario. Para mí fue una continuidad de lo mismo e incluso, subí un post que traía este tema a colación.
Luego vino mi cumpleaños. Días previos pensaba que quizás junto con mi edad-estreno, llegarían las conclusiones, o algunas reflexiones. Pero tampoco. No hubo nada de eso.
Al otro día me levanté y era la misma. Más grande cronológicamente, sólo eso.
Y uno días después pensé que quizás estaba evitando pensar, o hacer algún balance o profundizar sobre tal o cual tema y con ello, seguí arrastrando "esas cosas" que internamente ya no quiero.
Pero que Ya-No-Quiero porque cumplieron una etapa, un ciclo y porque cambiaron de lugar y ahora las veo en perspectiva. Y cuando algo toma otro lugar y uno lo ve en perspectiva, ahí comenzamos a detectar "todo lo otro" que nos estábamos perdiendo.
Hace una semana sentí un giro. Interno, personal, propio. Que claro, repercute en las conductas que luego voy teniendo para con los demás.
Y hoy me siento cambiada. No se cuándo pasó ni cómo.
Las reflexiones llegaron. No fue fin de año, no fue año nuevo, no fue mi cumpleaños, pero llegaron. Me tomaron de sorpresa y no tanto.
Y siempre, dentro de esas reflexiones, hay como una reflexión mayor. La reflexión "madre" que es la más urgente, la que me acapara, la que más jode, la que más nos cambia. Esa.
Vivo esperando. Me pasé, al menos, todo el 2006 (y más también, mucho más) esperando.
¿Qué espero?
Espero que él me llame. Espero que termine el día. Espero que me pidas perdón. Espero que cambie. Espero que mejore. Espero que se haga de noche. Espero que pasen 15 días así vuelvo a jugar al TEG con mi grupo. Espero poder dormir. Espero que llegue la hora para mirar un partido de tenis. Espero que se estrene una película. Espero terminar de leer tal o cual libro (y comprarme otro). Espero el pedido del super. Espero que me entienda. Espero que no se enojen. Espero que me traten bien. Espero que me valoren. Espero encontrarlo en algún lugar del mundo. Espero el amor. Espero tener sexo. Espero que me avisen. Espero que me escuches. Espero que no me mienta. Espero cobrar. Espero la oferta. Espero el momento. Espero el feriado. Espero las vacaciones. Espero que lo que esté haciendo sirva para algo. Espero que se de cuenta. Espero verla. Espero que no les pase nada. Espero que me venga. Espero que el laxante me haga efecto. Espero el resultado. Espero el miércoles para ir a análisis. Espero que se acuerden. Espero que me invite.

Espero que pase el tiempo.

Y no se para qué ni por qué. Pero quiero que pase el tiempo, siempre, rápido. Que llegue. ¿Qué cosa? No sé. Eso, que llegue. Algo. Alguien. Esto. Aquello.
Supeditada a los tiempos ajenos. Permanentemente.
La semana anterior, cuando llegaron las reflexiones, mi conclusión rápida y al paso pero precisa y contundente, fue que (al menos) no quiero estar esperando "eso" del otro. Pero qué difícil.
Y con todo esto, decisiones y actos. De la mano y con coherencia.
Y también, gente que no cree que yo pueda.
Todavía inmersa en necesitar que pase el tiempo para que llegue no se qué cosa, pero al menos, ya comencé a dejar atrás esperar-te (o esperarlos). Eso creo y eso, espero. (y entonces no me deshago de la espera, porque espero poder capitalizar esto)


13 comentarios:

CAROM dijo...

Sabes, Lucy? Al leer tu post me di cuenta que me pasa exactamente lo mismo! Me robastes el pensamiento! No hice balance y todavía no quiero hacerlo, lo evito. No quiero encontrarme con fracasos, arrepentimientos, frustaciones etc. Elijo darlo por pisado y arrancar de nuevo. Y espero, también espero algo que no se si va a llegar. Espero, y sigo esperando...

sara dijo...

Lucy, carom,
debe ser un sentimiento universal, ese de la espera...a mi también me pasa.
Esperemos que esperar sea bueno.
saludos

S dijo...

A mi humilde entender, lucy, esperar no es algo malo. Ahora bien, si una se pasa la vida esperando, de repente puede volverse contraproducente. Supongo que es cuestión de encontrarle el punto medio, algo entre la pasividad de la espera y la acción...
La entiendo porque a mi (al igual que a carom y a sara) me pasa parecido. Tal vez por eso pienso en ese punto medio... Pero es algo que me pasa por la cabeza mucho muy seguido.
En fin, muy buen post.
La saludo.

Lucy in the sky with diamonds dijo...

Bueno, he notado que no soy la única que espera. El tema es que lo mío estaba abarcando casi todo los aspectos de mi vida y eso fue lo que me generó el malestar.
No me parece negativo esperar una mejor oferta laboral, o esperar que refresque así no nos morimos de calor en el cemento de Buenos Aires, o esperar que un escritor que nos gusta saque un libro. O, sin ir más lejos, haber esperado que salga Love de los Beatles para ir a comprarlo.
Pero hay otro orden de cosas que, no solo no ameritan que las espere sino que, ENCIMA, es en vano que las espere porque internamente se que no van a llegar.
Esa espera me indigna.
La espera que va de la mano con la fantasía "de que quizás las cosas cambien" cuando ya no tienen retorno. Quiero terminar con esas esperas.
Estoy haciendo lo posible.
Al menos a mi ya me saturó.

Pero bueno, no me siento sola en esto.
Ya veremos si me sirve de algo este malestar, así puedo capitalizarlo en actos concretos, quizás sean futuros post...

C dijo...

PAra mí es malo esperar.. `corre dijo la tortuga´.. pero precisamente porque vivo esperando que las cosas pasen de la noche a la mañana sin mi ayuda; sé que no sirve. Ciertas cosas dependen de nuestra actitud. Y claro que con el tiempo se van dejando de tener expectativas.. ý se deja de esperar, pero es demasiado lento.. y perdemos mucho más.

Lucy in the sky with diamonds dijo...

No me refiero a la espera de cosas de dependen de nosotros mismos. Esas las dejé aparte.
La espera de acontecimientos o situaciones o resultados, que depende de otro con relación a uno, o de circunstancias externas a uno.
Justamente...

CAROM dijo...

Me parece que la espera tiene que ver algo con el amor tal vez?? Mi espera se transforma en esperanza, en ese caso...

Lucy in the sky with diamonds dijo...

Carom: No hablaba solo del amor, aunque lo incluye.

C dijo...

Claro, pero dejar de esperar algo de alguien, creo que en algún punto, sí depende de nosotros mismos.

fge dijo...

It's been a long time
Now I'm coming back home
I've been away now
Oh how, I've been alone

Wait till I come back to your side
We'll forget the tears we've cried

Y ahora atención!:

But if your heart breaks
Don't wait, turn me away
And if your heart's strong
Hold on, I won't delay

Wait till I come back to your side
We'll forget the tears we've cried

I feel as though
You ought to know
That I've been good
As good as I can be
And if you do
I'll trust in you
And know that you
Will wait for me

It's been a long time
Now I'm coming back home
I've been away now
Oh how, I've been alone

Ginnie Glass dijo...

Yo creo que de cierta manera, todos estamos esperando por algo, algunos saben que esperan exactamente, otros no, y es así, la espera se vuelve insoportable cuando es algo que no depende de uno, y creo que llega a ser dolorosa cuando de alguna manera sabes que lo que esperas no va a llegar, pero hay un momento en que hay que ser honesta con una misma... Créeme, no eres la única que ha pasado por algo así.
Saludos!

Lucy in the sky with diamonds dijo...

Ginnie: Dio en el blanco. Muy acertada.

Fge: Gracias por la canción. Tiene su sentido.

muñeca rusa dijo...

Yo "espero" que pase enero y empiece el año en serio, que reabra sus puertas mi facultad para ir a comprar los apuntes que me faltan para dar el final que estoy preparando (y odiando). Pero ya a esta altura creo que es es inútil, tengo la seria sospecha enero es eterno (y que toda mi vida va a ser enero, y que siempre lo ha sido).